En resumen, aunque el proceso está regulado, la cremación produce emisiones gaseosas que contienen contaminantes atmosféricos, requiriendo un control estricto de los filtros para evitar daños a la salud y al medio ambiente.
Podemos: «La cremación produce emisiones gaseosas que contienen contaminantes atmosféricos, requiriendo un control estricto de los filtros para evitar daños a la salud y al medio ambiente»

