El Gobierno de #Alcorcón parece que no tenían bastante con no arreglar lo que ya estaba mal, que deciden crear problemas nuevos.
Y ahí aparece el crematorio.
La Junta de Gobierno Local del 10 de marzo de 2026 concedió a Interfunerarias S. L. la licencia de obra de nueva planta para construir un tanatorio-crematorio en la calle Industrias, 19, en Urtinsa.
Y a partir de ahí, lo normal: alarma vecinal, rechazo, recogida de firmas y preguntas de sentido común.
Porque cuando una instalación así se proyecta muy próxima a viviendas y en una zona de actividad comercial y empresarial, la pregunta no es sólo si pueden hacerlo; la pregunta es por qué demonios quisieron hacerlo ahí.
Ésa es la diferencia entre la legalidad y la sensatez. El Gobierno de #Alcorcon se escudan en la primera cuando les falta la segunda. Y luego se extrañan de que los vecinos protesten. Ya hay cientos de firmas contra ese proyecto, precisamente por su ubicación y por el impacto que genera en el entorno.
Pero claro, seguro que también nos dirán que esto forma parte de una planificación “rigurosa”, “equilibrada” y “pensada para la ciudad”. Sí, claro. Todo muy pensado, salvo por el pequeño detalle de que nadie que lo padece parece compartir su entusiasmo.

